Porque el verdadero trabajo no solo se hace con las manos, sino con el corazón.
A los que no se rinden. A quienes se levantan cada día con ganas, aunque cueste. A los que siguen, incluso cuando parece que no se puede. Hoy es su día. Porque el verdadero trabajo no solo se hace con las manos, sino con el corazón, la constancia y la esperanza.